Mercedes endurece su segundo ERE y los sindicatos lo tachan de insultante

  • 2 de Septiembre de 2009



VITORIA. Desde que Mercedes aprobó el pasado mes de enero su primer ERE (Expediente de Regulación) en la fábrica de Vitoria,
Antonio García -nombre ficticio, aunque representativo de los miles de trabajadores de la compañía- cobraba hasta ahora el 90% de su salario bruto, el 100% de sus dos pagas extra (la de julio y la de diciembre) y además el 100% de sus vacaciones.
Una situación laboral la de Antonio excepcionalmente buena en comparación con el resto de empresas alavesas inmersas en problemas que desde ayer, sin embargo, tocó a su fin. Se acabó. Antonio y el resto de compañeros verán reducidos sus ingresos de manera ostensible y pasarán a recibir un complemento global del 60% para su salario, sus pagas y sus vacaciones. Es decir, entre 30 y 40 puntos menos que hasta ahora. Este es, a grandes rasgos, el resumen del segundo ERE que ayer presentó la dirección de Mercedes a sus trabajadores y que, tal y como estaba previsto, endurece sus condiciones respecto al primero. El previsible desplome de los pedidos de furgonetas para este año (Vitoria calcula que producirá sólo 55.000 unidades, la mitad de su potencial) justificaría esta traumática decisión.
Rodrigo Navarro, jefe de Recursos Humanos de la compañía, con fama de duro y bregado desde hace años en este tipo de negociaciones colectivas, fue quien trasladó "sin anestesia" la noticia. Que como no podía ser de otra manera, no cayó bien entre los miembros del Comité de empresa. El rechazo fue generalizado y la gran mayoría calificó la oferta de "insuficiente", "disparatada" e incluso "insultante para los trabajadores" que exigen, como mínimo, un expediente con las mismas o parecidas condiciones que el primero. Todo lo que no encaje en esta oferta se presume que acarreará problemas. "Y lo que ayer recibimos los trabajadores está a años luz de lo que pedimos", denunció Pedro Rodríguez, de Comisiones Obreras.
Por lo tanto, con un primer desacuerdo más que patente sobre la mesa y un clima de tensión que ayer recordaba al de la época de huelgas de hace unos años en la fábrica de Ali Gobeo, ambas partes acordaron volver a reunirse el próximo 9 de septiembre. ¿Para qué? "Esperemos que lo de ayer fue sólo un primer
encuentro y que esa estrategia de presión de la empresa cambie", sostuvo Rodríguez. "Ojalá la segunda reunión tenga menos carga amenazante que la de ayer y sirva para encontrar un punto intermedio que satisfaga a ambas partes, como ha sido siempre", añadió José Antonio Moreno, de UGT. Sea como fuere, se
prevé un otoño caliente en Mercedes.


PRESENTACIÓN DEL ERE EN MADRID
La reunión comenzó a las 10.30 horas y se alargó hasta casi las dos de la tarde. Al contrario que en otras ocasiones, el encuentro fue esta vez muy concurrido. Hasta 21 representantes sindicales procedentes de las plantas de Vitoria y Barcelona intercambiaron impresiones durante toda la mañana con los tres interlocutores de Mercedes. A Rodrigo Navarro le acompañaron ayer Jorge Lasaga, jefe de Personal, y Julio Navarro, jefe de División de Producción.
El encuentro se dividió en dos partes. En la primera, Rodrigo Navarro presentó la Memoria con el Expediente de Regulación que Mercedes entregará hoy a la delegación de Trabajo en Madrid.


CONDICIONES ECONÓMICAS El hecho de hacerlo ante el Gobierno central y no el Gobierno Vasco, como es preceptivo para cualquier compañía con domicilio social y una única sede en el País Vasco, responde a la decisión de la compañía alemana de implicar en este segundo ERE a todas sus plantas en España, la de
Vitoria, la Barcelona y sus centros de Madrid. A este detalle añadió ayer ELA la "comodidad" que tendrá esta decisión tanto para la empresa como para la propia delegación de Trabajo que lidera la consejera vasca Gemma Zabaleta. "Cuanto más lejos tengan el problema, cuanto más deslocalizado esté, menos ruido
generará", destacó ayer un miembro de este sindicato, que también critió la oferta de la empresa: "Valoramos negativo todo, no sólo la aplicación del segundo ERE; de todas formas no nos ha pillado por sorpresa", dijo.


EXENTOS LOS MAYORES DE 53 AÑOS
En la segunda parte de la reunión la dirección detalló las condiciones del expediente. Según informó ayer el Comité de empresa -este diario trató varias veces sin éxito de ponerse en contacto con algún responsable de la compañía- se trataría de un ERE de suspensión temporal de contratos durante 70 días en la planta de
Vitoria, que afectaría a 2.874 empleados los cerca de 3.000 que la automovilista tiene en Vitoria, y de 50 días para 126 operarios de la fábrica de Barcelona. El ERE presentado, del que quedarían exentos los mayores de 53 años, igual que en el primero, entraría en vigor una vez que concluya el anterior, es decir, a partir del próximo mes de noviembre de este año con la intención de prorrogarlo hasta el 30 de junio del próximo ejercicio 2010.
En la actualidad, la planta de Vitoria de Mercedes recibe una cartera de pedidos de 229 vehículos al día, cuando lo habitual en épocas de normalidad es que este número sea de 455.

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