La automoción vasca diseña su futuro

  • 30 de Marzo de 2008

El nuevo 'centro de inteligencia' verá la luz a finales de este año en Amorebieta y Ermua con 250 profesionales muy
cualificados y el propósito de aupar al sector a la élite mundial



30.03.08 - CARMELO LEZANA



Está llamado a convertirse en uno de los proyectos estratégicos de la industria vasca. En
concreto, de la de automoción. Tanto que sus impulsores están convencidos de que
contribuirá de forma decisiva a convertir en referencia mundial a las compañías de Euskadi
que operan en ese sector. Se trata del centro de inteligencia para automoción (Automotive
Intelligence Center-AIC) , que avanza con fuerza y verá la luz definitivamente a finales de
este año con un único objetivo: generar valor para el sector de componentes. Lo hará
inicialmente en un lugar con un tremenda simbología, los terrenos de Amorebieta (Boroa)
que hace más de una década fueron reservados para albergar una planta de fabricación de
coches de Volkswagen impulsada por el ingeniero José Ignacio López de Arriortua.



Cuando en mayo del año 2006, se anunció que la Diputación Foral de Vizcaya iba a
destinar 42 millones de euros para poner en marcha el primer centro de inteligencia para
automoción existente en Europa, el proyecto generó una gran expectación pese a que por
aquel entonces lo novedoso de la idea hizo que no se conociera con exactitud cuál iba a
ser su actividad. Se anunció que se trataba de un macrocomplejo para empresas que
concentraría actividades tecnológicas, industriales y formativas para mejorar su
competitividad. Sin embargo, no es ni una planta de producción, ni un nuevo centro
tecnológico.



El interés generado tenía su lógica. Al margen del fuerte desembolso que ha requerido, el
proyecto supone una clara puesta por la colaboración público-privada para impulsar un
sector básico para la economía vasca. De un lado, la Diputación, junto con los
ayuntamientos de Amorebieta y Ermua -localidades que acogerán las distintas
instalaciones que integrarán el complejo-. De otro, empresas de componentes de
automoción y el Cluster de Automoción de Euskadi (Acicae). Esa asociación, que dirigirá el
centro, ha actuado como avanzadilla de las compañías y, haciéndose eco de sus
intereses, ha tomado la iniciativa para poner en marcha el proyecto.



El primer paso



La directora general del cluster y máxima responsable del IAC, Inés Anitua, destaca la
importancia de ese último extremo. «Uno de los elementos que pone de manifiesto el espíritu innovador de este proyecto es que ha sido
la propia industria la que ha dado el primer paso para ponerlo en marcha», explica.



Pero más allá de la teoría, ¿en qué se va a plasmar la actividad que se desarrolle en el AIC? Dicho de otra manera, ¿qué va a salir de ese
centro? Pues bien, se pretende que, de la mano de las propias empresas, las ideas innovadoras que surjan se adapten a las tendencias
del sector a nivel mundial y se plasmen, primero en avances en el campo de la investigación, y posteriormente en el desarrollo y
aplicación de distintas soluciones industriales para su aplicación en automóviles.



A día de hoy, ya son nueve las compañías de automoción implantadas en Euskadi que se han comprometido a trasladar sus centros de
I+D+i al AIC, en el que trabajarán 250 profesionales altamente cualificados y especializados en automoción. Una gran parte de ellos
procederán de las propias empresa que se trasladarán a esas instalaciones.



La relevancia y dimensión de las compañías que participan o han comprometido implicarse en esta iniciativa da una clara idea de la
importancia del centro de inteligencia. CIE Automotive, ZF Lemforder TVA, Pierburg, Amaya Tellería, Microdeco, Tenneco Automotive,
Fersint, Bionor Transformación, P4Q, Gestamp, Grupo Cromoduro o Lea Artibai ya han apostado por el centro de inteligencia para
automoción.



Por si fuera poco, su puesta en marcha se produce en un momento especialmente sensible, por dos elementos. De un lado, aunque el
sector de componentes no está sufriendo aún las consecuencias de la crisis económica, nadie puede descartar que le termine afectando.
El AIC puede ayudar a hacer más llevadera esa situación. De otro, Euskadi ha convertido a la innovación en uno de sus grandes
objetivos de futuro. Tanto que aspira a convertirse en la referencia europea en ese campo. Pues bien, el centro de inteligencia es un claro
ejemplo de esa apuesta. «Tratamos de que este centro se convierta en un referente internacional. Queremos dar el salto en la generación
de valor y lograr que nuestras empresas sean centros de competencia a nivel mundial», enfatiza Anitua.



Cuando se dio a conocer esta novedosa iniciativa se aseguró que el AIC iba a contribuir decisivamente a evitar la deslocalización de
empresas de automoción de Euskadi. Su directora general reitera esa idea al afirmar que «nuestras empresas están aquí y tienen
implantaciones productivas fuera. Pero lo que queremos es que, además de nuestro corazón, también nuestra cabeza se mantenga en
Euskadi, tanto para empresas vascas como para compañías extranjeras con implantaciones aquí».



Cumpliendo objetivos



Desde mayo de 2006 los promotores de este importante proyecto han trabajado sin descanso en su desarrollo para cumplir el calendario
previsto. Así, en octubre de 2006 se constituyó oficialmente el patronato encargado de liderar el proyecto. El 18 de enero de 2007 se
colocó la primera piedra del complejo. En junio del pasado año se comenzaron a levantar las dos unidades de desarrollo que inicialmente
albergará el AIC, mientras que en agosto se inició la construcción del edificio central que, con 16.000 metros cuadrados de instalaciones,
albergará unidades de I+D+i, laboratorio común, incubadora de empresas, aulas de formación y, diversas áreas de ingeniería. Estará
finalizado en mayo de 2008.



Realmente, ese inmueble central es el gran alma del proyecto. Al menos nueve empresas sacarán sus unidades de I+D+i de sus actuales
ubicaciones para llevarlas a ese edificio, lo que implica que realizarán allí toda su labor de innovación. Cada compañía tendrá su espacio
específico, pero la singular estructura de las instalaciones permitirá crear también laboratorios comunes en los que se desarrollarán
proyectos conjuntos de colaboración. Ello va permitir ordenar la oferta tecnológica a la medida de las necesidades del sector.



El esquema definido contempla que las nuevas instalaciones se ubiquen en las localidades de Amorebieta y Ermua. Boroa albergará el
edificio central más dos unidades de desarrollo, mientras que en Ermua -en concreto, en el alto de Areitio- se están construyendo otras
cinco unidades de desarrollo. La segunda fase de este macroproyecto -cuyo desarrollo se encuentra en fase avanzada, aunque la
inversión que requerirá no está aún presupuestado - se llevará a efecto con la ampliación de las instalaciones de Amorebieta


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