Fuchosa mantiene su apuesta en Atxondo con fuertes inversiones

  • 17 de Abril de 2015
La empresa está integrada en el Grupo ACE y sigue siendo referente internacional en el sector de las piezas de seguridad para automoción Fuchosa mantiene fuertes inversiones en su planta de Atxondo (Bizkaia) durante los últimos años para asegurar su liderazgo en la fabricación de piezas de seguridad para automoción.


El Grupo ACE está integrado por las fundiciones de hierro nodular Fuchosa, en Atxondo, y Feramo, en Brno (República Checa), así como la de aluminio EBCC, en Wroclaw (Polonia), que facturan unos 100 millones de euros, 55 de ellos en Bizkaia. Este grupo industrial agrupa diferentes y complementarias tecnologías que le han convertido en una referencia internacional en el sector de las piezas de freno para automoción.

La planta de Fuchosa mantiene en los últimos años un importante plan de inversiones para conservar un liderazgo que le proporciona servir 25 millones de horquillas de freno para sus clientes, principalmente, destinadas al mercado europeo, aunque también ha suministrado a otras partes de todo el mundo en casos puntuales. Es de destacar que el grupo ACE mantiene una cuota de más del 50% dentro del mercado continental en esa pieza.

Nueva línea

El desembolso en Atxondo se ha destinado principalmente a una nueva línea de moldeo Disamatic Z en la que en 2012 invirtieron 3,5 millones de euros, para la cabecera, zona de enfriamiento, etc. Posteriormente, el pasado año, Fuchosa decidió destinar otro millón de euros más para la parte final de la instalación, eliminando los ‘cuellos de botella’ generados debido a la superior capacidad de la nueva línea. Así, mejoró la zona de desmoldeo con un nuevo tambor enfriador y el área del granallado.

Todo ello ha permitido a Fuchosa seguir aumentando su nivel de producción hasta las previstas 40.000 toneladas que alcanzará este año, con una mayor calidad en su producto. Incluso, a lo largo de 2015 invertirá otro millón de euros para mejorar en un 8% el volumen de producción con las optimización de la plataforma fusora (hornos de fusión), que alimenta la línea, y de la arenería, donde se regenera la arena que configura los moldes.
De esta manera, el reto actual de Fuchosa es volver a alcanzar las 45.000 toneladas de producción, con picos de incluso 48.000 en el horizonte de 2019. Las primeras labores para esta mejora ya se iniciaron durante una reciente parada y el grueso de la operación tendrá lugar en este próximo verano. Así se conseguirá ajustar las instalaciones para que durante el ejercicio de 2016 se alcancen los objetivos previstos.

De manera paralela, Fuchosa continúa realizando una labor muy rigurosa de mantenimiento predictivo y preventivo de sus instalaciones, con unas inversiones de unos dos o tres millones anuales, lo que les permite mejorar la eficacia y eficiencia de los equipos de producción, reduciendo el número de paradas e incrementando la disponibilidad de las líneas. La empresa del Grupo ACE en Atxondo cuenta con una plantilla bastante estable de 220 personas, frente a las 390 que trabajan en Polonia y las 175 de la República Checa.

Los clientes de la empresa vasca son los tres más importantes que copan la mayor parte del mercado en Europa: TRW; Chassis Brakes International (CBI), la antigua división de frenos de Bosch; y Continental Teves. El mercado natural de sus ventas son estos fabricantes Tier1 en Europa, para los que exporta alrededor del 95%. Sin embargo, es de destacar que en los últimos años han entrado en este negocio nuevos competidores asiáticos, lo que ha representado un reto para Fuchosa en cuanto a diversificación de clientes. En ese sentido, ha pasado de tener tres clientes históricos a sumar dos más a los que ya suministra desde 2014: los coreanos Mando y Mobis. la suma de estos dos clientes implica una competencia con los tres históricos a los que sin duda restarán parte de su volumen en el mercado europeo. De ahí la importancia de que Fuchosa ya los tenga en su cartera.

El destacado trabajo comercial de los últimos años de Fuchosa, sumado al reconocimiento de su ingeniería, les ha permitido disponer de un escenario casi completo de capacidad de producción para los próximos cinco años en la sede de Atxondo. El equipo de I+D del grupo se encarga de todos los desarrollos industriales y tiene su sede en el polígono de Boroa, en Bizkaia, al que se suman unas diez personas en cada planta, lo que supone unas 45 en total.

A ello se añade el ‘estilo de gestión’ del grupo, que permite la capacitación de todo su personal, incluido el directivo, apostando por el reconocimiento y la promoción interna que ha marcado la credibilidad de cara al cliente.

Nuevo producto para diversifica

El Grupo ACE se encuentra valorando sus posibilidades de diversificar y fabricar un nuevo producto dentro del sector de la automoción, diferente a la tradicional horquilla de freno. Así, mientras la ingeniería central situada en el AIC de Boroa ya trabaja en su desarrollo, desde la dirección han iniciado los contactos a nivel de mercado para decidir la conveniencia de posicionarse con este nuevo producto dentro de dos o tres años. De esta manera, pretende aumentar su portfolio con una nueva pieza. De otro lado, tampoco han descartado tomar posiciones en el ámbito del mecanizado de las piezas que fabrica, después del éxito conseguido durante el pasado ejercicio con una horquilla entregada a TRW que fue fundida en Atxondo y mecanizada en su planta de Polonia y que ya circula integrada en vehículos del Grupo Fiat-Chrysler.

image