Europa será la gran sorpresa este año

  • 29 de Abril de 2011


[Fotonoticia]
El fabricante de componentes CIE Automotive registra cifras récord de ventas y beneficio apoyándose en mercados emergentes, y afirma que, en 2011, el tirón de resultados vendrá de la recuperación de Europa.

CIE Automotive se ha apoyado en mercados emergentes como México y Brasil para dejar atrás la crisis y volver a instalarse en cifras récord de ventas y beneficio en 2010. Pero, en este despegue, también ha sido clave un modelo de negocio multitecnológico, diversificado y flexible que le permite acomodarse rápidamente a la demanda. Antón Pradera (Gernika, 1955), presidente ejecutivo del grupo fabricante de componentes de automoción, asegura que la buena evolución del negocio en América está clara, por lo que “este año la sorpresa positiva será Europa, donde volveremos a ganar dinero en niveles de normalidad”. También reconoce que esta certeza puede sorprender, porque no coincide con la previsión de venta de coches en España, pero explica que el mercado doméstico supone apenas el 9% del europeo, y por otro lado representa sólo el 5% de la cifra de negocio del grupo.


CIE, que ocupa el podio de los fabricantes españoles de componentes de automoción, junto con Antolín y Gestamp, cuenta con más de 60 plantas productivas y cerró 2010 con una cifra de negocio de 1.591 millones, cerca del 50% en América, y un beneficio neto de 41,4 millones. El objetivo ahora es seguir creciendo y duplicar estas ganancias en 2013, con una cifra de negocio cercana a los 2.000 millones de euros. El plan de trabajo del grupo contempla además volver a repartir dividendo “lo antes posible”, después de no retribuir al accionista con cargo a 2009 y 2010.


Pradera subraya que su modelo de empresa contempla un desarrollo mundial, “y todavía estamos lejos de nuestros límites”. Europa y América mantienen potencial de desarrollo y, ahora, el grupo quiere crecer en Asia, Rusia y Turquía, área donde está previsto que, en el futuro, se concentre el 50% del mercado de automoción. El plan a corto plazo es acelerar el crecimiento en Brasil y México con inversiones de unos 430 millones en tres años y, al mismo tiempo, ir ganando peso también vía adquisiciones de forma “lenta, trabajada y estudiada” en el área asiática, “con el fin de que este mercado aporte en cinco años cerca del 20% de las ventas del grupo”, explica el presidente del grupo. Para este último proyecto, el fabricante de componentes ha constituido una filial en la que participa un fondo controlado por el Gobierno vasco y las cajas BBK, Kutxa y Vital.


Pradera ha formado parte del equipo gestor de CIE Automotive desde su creación en 2002, fruto de la integración de Corporación Industrial Egaña (CIE) y Acerías y Forjas de Azcoitia (Afora). El grupo vasco, que ahora tiene como principal accionista a Corporación Gestamp, con un 25,9%, ha apostado tradicionalmente por “duplicar capacidad y producción cada cuatro o cinco años”, y su visión de los próximos años es “idéntica”, reitera Pradera.


Debut en Brasil


Apenas diez años le han bastado a CIE para convertirse en una multinacional que marca pautas, ya que ha sido pionera en llegar a países emergentes, en trabajar con multitecnología o en buscar financiación en otros mercados.
Desde hace dos meses cerca del 23% de su filial Autometal cotiza en Brasil. “Ha sido un éxito brutal el poder irnos a captaciones de recursos como las alcanzadas”, y el objetivo futuro es “depender menos de los bancos y más de los recursos propios y la renta fija”, señala Pradera.


Actualmente, CIE mantiene un free float próximo al 25% en los dos mercados en los que cotiza (Madrid y Sao Paulo), pero Pradera reconoce que, si se cumplen sus objetivos de crecimiento, una compañía con el doble de dimensión debería elevar este porcentaje a cerca del 30% o 35%. El estreno de CIE en la bolsa brasileña ha posibilitado que más de 80 inversores institucionales se incorporen al proyecto, lo que se ha traducido en una expansión geográfica y de accionistas.


El fabricante de componentes hace gala de contar con una mentalidad industrial a largo plazo. Pradera explica que un cliente de automoción no puede tener proveedores que busquen maximizar su dinero en cuatro años, y es categórico al afirmar que los grupos financieros que quieran estar en el sector no tendrán sitio si no van acompañados de firmas industriales.

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