Epsilon hace historia con el primer coche de competición "made in Euskadi"

  • 31 de Marzo de 2008

PARTICIPARÁ EN LAS 24 HORAS DE LE MANS, A LA ESPERA DE CONTAR CON APOYO FINANCIERO


Esta importante apuesta por la innovación en Azkoitia ha supuesto una inversión de cinco millones de euros


ERIC SAN JUAN
AZKOITIA.

Epsilon Euskadi lo ha conseguido, está haciendo
historia. El centro de alto rendimiento en Tecnología Automovilística
ubicado en Azkoitia ya tiene a punto los coches que participarán en
las Le Mans Series que se inician el próximo fin de semana en
Barcelona. Este hito, único en la historia de la industria
automovilística estatal, permite a Epsilon dar un paso más en su
progresión: ya puede considerarse un constructor, al mismo nivel
que Ferrari, Mc Laren o Renault en la Fórmula 1, pero en una
categoría distinta, con lo que eso supone para la industria vasca
circundante y para la promoción de la innovación.


"Es un hecho totalmente histórico para nuestro país, es la primera
vez que se diseña y se fabrica un coche de estas características en el Estado", subraya ilusionado Joan
Villadelprat, presidente de Epsilon Euskadi.


Sin embargo, si nadie lo remedia, este coche, que ya ha iniciado los primeros entrenamientos en la capital
catalana, tomará la salida el próximo domingo con la única enseña de Epsilon Euskadi, sin ninguna otra marca
sobre su carrocería negra.


"Necesitamos apoyos. Hoy por hoy tenemos cero sponsors. El coche lo hemos hecho con grandes esfuerzos,
con créditos y embargándonos hasta arriba. En este momento llevamos cinco millones de euros gastados en el
coche", admite Villadelprat, que reconoce que el Gobierno Vasco y el central están intentando abrirles puertas
en empresas.


"Hay un interés muy cercano y serio por parte de las instituciones de echarnos una mano, de abrir puertas y
ayudarnos. Pero el tiempo nos aprieta. Es bastante triste llegar a la primera carrera de Barcelona sin tener
ningún sponsor", confiesa.


A pesar de las dificultades con las que se está encontrando en esta nueva fase de Epsilon Euskadi,
Villadelprat, una eminencia mundial en el mundo del automovilismo, no pierde el optimismo.


"Creo que en el momento que vivimos la sociedad y las empresas pueden entender la magnitud de este
proyecto y lo que significa. Creo en el proyecto, creo en lo que hemos hecho, es un coche que puede ir bien si
tenemos la financiación para poderlo desarrollar como Dios manda", dice el presidente de Epsilon.


Villadelprat considera que "si tenemos un proyecto a cuatro años vista, este coche puede estar en los podios.
Pero no se puede esperar estar rápidamente allí si no tenemos la financiación para hacerlo. Difícilmente
podemos luchar contra Audi que se gasta 120 millones de euros o contra Peugeot, pero sí podemos ser los
primeros privados y es nuestro objetivo", dice Villadelprat, que calcula que serían necesarios en torno a 15
millones de euros para contar con un coche competitivo.


La oportunidad de promoción para las empresas interesadas es evidente, con una audiencia potencial de 948
millones de espectadores, según un estudio de Epsilon.


Este nuevo paso dado por el centro de alto rendimiento azkoitiarra no es fruto de la casualidad. El proyecto se
inició en 2003 "con la idea de que esto no fuera sólo un equipo de carreras sino un proyecto donde se pudiera
compaginar el deporte con la formación y la investigación y con todo esto crear una industria". "Éste ha sido el
concepto y la base de que yo esté involucrado en este proyecto. Sólo por tener dos coches de carreras no me
hubiera involucrado", afirma Villadelprat.


TRAYECTORIA La presencia de Villadelprat en este proyecto es sin duda un aval fundamental. Cuando
Fernando Alonso todavía era un niño, Villadelprat ya ganaba mundiales. Fue el primer jefe mecánico no italiano
de Ferrari y fue director de Operaciones del equipo Benetton, donde ganó con Schumacher dos de los cinco
campeonatos mundiales en su haber. También estuvo en los equipos técnicos de Mc Laren y Tyrrell.


Esta apuesta de Epsilon llega en un momento en que la innovación está en boca de todos, con la reciente
creación de Innobasque como máximo exponente. Villadelprat valora estos aspectos pero recuerda que antes
de Innobasque, Epsilon Euskadi ya había apostado por la innovación.
"Lo que está haciendo el Gobierno Vasco con Innobasque es tremendo y es mirar de verdad hacia el futuro, pero
a veces también hay que mirar el presente. Cuatro años antes de que naciera Innobasque ya habíamos nacido y
tenemos un producto y hemos demostrado lo que somos capaces de hacer en estos cuatro años. Hay que mirar
antes el jardín que hay en casa. Han crecido flores antes de sembrar. Si quieres crear un bosque para dentro de
25 años, no hay que descuidar los árboles que ya han crecido porque además podemos hacer crecer más
árboles.


A Villadelprat le gusta recordar que Epsilon es mucho más que un equipo de carreras. Empezó con una plantilla
de seis personas y hoy en día da trabajo directo a 80 personas a las que hay que sumar los 14 profesores del
Máster que se imparte en Azkoitia de la mano de Mondragon Unibertsitatea y en el que cada año participan 24
alumnos. Y es evidente que un proyecto de estas características repercute de manera extraordinaria en la
industria vasca.


Epsilon se apoya en la industria de automoción de la zona, pero sobre todo en la de máquina herramienta. "Más
que la industria de automoción, con quien trabajamos es con industrias de fresado, de las que estamos llenos y
estamos constantemente pagando facturas porque al no tener capacidad de producción aquí tenemos que
buscar los proveedores externos que podamos. Siempre que podamos aquí, y si no fuera. Todo lo que podamos
hacer aquí lo hacemos aquí", dice.


FÓRMULA 1 Si consigue los apoyos necesarios para seguir creciendo, no es descabellado que Epsilon acabe
teniendo una escudería propia en la Fórmula 1, el techo de la tecnología automovilística. Aunque Villadelprat no
se obsesiona con el circo de la Fórmula 1, un mundo que conoce al dedillo, afirma que están preparados
tecnológicamente para dar el salto. "Aplicamos la misma tecnología que lleva un F1 con costes muy inferiores.
Estamos preparados para poder hacerlo, es una cuestión de financiación y nada más", asegura.


Aunque no tiene prisa por llegar, es consciente de que el fenómeno de Fernando Alonso no va a durar siempre y
hay que aprovechar la ola.


"Somos los mejor preparados. Está claro que ahora se puede entender más gracias al fenómeno Alonso porque
se ha creado una cierta cultura dentro de la F1. La gente sabe que es el escaparate perfecto para brindar la
imagen de un producto en todo el mundo", asegura.

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