EE UU no es sensible al coche eléctrico y Europa sí

  • 21 de Abril de 2010



Raúl Poblano Ingeniero del MIT vinculado al proyecto Hiriko de Álava

En verano de 2011 habrá 20 prototipos del vehículo sobre el que se trabaja en la sede de Epsilon en Vitoria










Hace tan sólo unos días que ha cambiado el MIT de Cambridge (Massachusetts) por la sede de Epsilon en el Parque Tecnológico de Miñano. Su misión es seguir ligado a un proyecto en el que lleva ya cuatro años como ingeniero y completar el desarrollo de un vehículo eléctrico, pensado exclusivamente para la ciudad y los trayectos cortos, que acaba de ser bautizado como Hiriko y puede estar en el mercado en el año 2012.


- ¿Cómo iniciaron ustedes el desarrollo de este coche?

- El origen está en un trabajo que arrancó en 2003 el MIT en colaboración con General Motors y el arquitecto Frank Ghery, el diseñador del Guggenheim de Bilbao, para desarrollar un 'concept car' adaptado a la movilidad urbana. Partió de la necesidad de buscar respuestas a retos como el ahorro de espacio, una alternativa medioambiental sostenible o la complejidad del transporte en las ciudades. Es un vehículo fruto de la colaboración de poderes públicos y de empresas privadas pensado para recorridos cortos, para ir de casa al trabajo, a hacer las compras... cosas así.


Prestaciones

- Hay algo que llama la atención. ¿Por qué seguir con este coche ahora en el País Vasco y no en Estados Unidos, que fue donde surgió la idea y donde han desarrollado el diseño?

- Estados Unidos no está preparado todavía para algo así. No es sensible al desarrollo de un coche eléctrico de ciudad y, sin embargo, Europa sí. Aquí hay mucha más inquietud, mientras que en Estados Unidos, por razones como las grandes distancias o el precio del combustible, aún no existe una preocupación suficiente como para propiciar que un proyecto de este tipo se convierta en realidad.


- Pero tiene unas prestaciones muy limitadas.

- No para el uso que se ha pensado. Tiene una velocidad máxima de 50 kilómetros a la hora, que es la normal en el tráfico urbano, y una autonomía para 125 kilómetros, que es más que suficiente también dentro de la movilidad urbana.


- ¿Cuando se podrá ver el primer prototipo real del Hiriko?

- En el MIT hemos construido uno a escala reducida. A la mitad del tamaño real. Ahora en Vitoria comenzamos a trabajar en el desarrollo de muchos componentes que necesitan perfeccionarse y también en la construcción del primer prototipo a escala real. Espero que a finales de año la definición de todos los componentes esté clara y que desde principios de enero hasta el verano de 2011 podamos construir 20 prototipos a tamaño real.


12.000 euros

- ¿Será barato o caro este coche?

- La idea que tenemos es que su precio de venta se sitúe entre los 10.000 y los 12.000 euros. Un precio al que puede resultar competitivo, ya que el coste de mantenimiento será realmente bajo. El problema está en que hay que trabajar todavía mucho para rebajar los costes de algunos componentes.


- ¿Qué opciones tienen para recortar los costes?

- La principal es la reducción de componentes. Mire, un turismo convencional tiene, aproximadamente, 40.000 componentes diferentes. Éste tendrá unos 4.000.


- Ustedes han diseñado también un concepto revolucionario en la industria del automóvil. La posibilidad de que no haya una sola planta de ensamblaje y que el montaje final se haga en los concesionarios.

- Sí, es así. La idea es que diversas empresas fabriquen partes del vehículo y las ensamblen en varios conjuntos. Cada vehículo se transportará hasta el punto de entrega en siete piezas, que serán ensambladas allí, en el concesionario. Cada una de esas plantas de montaje puede tener no más de 1.000 metros cuadrados.


- Uno de los retos del automóvil eléctrico es el sistema de recarga. ¿Cómo lo visualizan ustedes?

- Con un sistema mixto. Por una parte, deberá existir la posibilidad de recargar las baterías del coche durante un largo tiempo de estacionamiento, preferiblemente por la noche. Esa recarga, llamémosle lenta, necesitará unas seis horas. Pero, además, será posible hacer recargas rápidas, conseguir la plena capacidad de las baterías en tan sólo diez minutos en unas estaciones especiales. Esta parte necesita más desarrollo, ya que la red eléctrica actual no está preparada ello.



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