Cuatro industrias vascas invierten 14 millones en implantarse en Rumania

  • 14 de Enero de 2008

Microdeco, Tecnichapa, Industrias Gol y Satuerca reconocen iniciar este proceso de
internacionalización por la presión de sus propios clientes



Cuatro industrias vascas del sector del metal han puesto en
marcha en las últimas semanas sendos proyectos productivos
en Rumanía dentro de una estrategia de internacionalización que
busca abaratar los costes de fabricación como un elemento
obligado de supervivencia. Se trata de Microdeco, Tecnichapa
(grupo Ormazabal), Industrias Gol (grupo Alfa) y Satuerca, que
tienen en Euskadi una plantilla conjunta de casi 1.400
trabajadores y una facturación de 185 millones de euros. La
inversión global en los cuatro centros de producción alcanza los
14 millones.


Una de las características comunes de estos proyectos de internacionalización ha sido la recomendación
-cuando no imposición- de sus clientes del centro y norte de Europa de implantarse en este país europeo,
donde el coste laboral -de 300 euros mensuales por trabajador- es nueve veces inferior al de la comunidad
autónoma vasca. Así lo asegura Federico Solana, socio de de la firma bilbaína Icsa Consultores y experto en
estrategias de internacionalización de 'pymes', que ha dirigido la salida al exterior de estas compañías.


Otra de las ventajas de este país comunitario, añade, es que los trabajadores tienen conocimientos y
experiencia mecánica y una gran movilidad laboral. Rumanía, con 22 millones de habitantes, tiene una tasa de
paro de entre el 4 y el 5%, explica, y un impuesto de sociedades del 16%, además de un convenio con España
para evitar la doble imposición. Icsa ya ha puesto en marcha otros seis proyectos en Rumanía con anterioridad.


Las empresas


Microdeco, con sede en Ermua, y dedicada a la mecanización de piezas de automoción, está comenzando la
producción en la localidad de Ordea -al norte del país-, donde cuenta con una planta de 20 trabajadores. Según
asegura Solana, su salida al exterior ha sido forzada por sus clientes europeos. La empresa tiene en Ermua una
plantilla de 97 trabajadores y factura 15 millones de euros al año.


La firma Tecnichapa está ubicada en Igorre y ha puesto en marcha una 'joint venture' con un socio local rumano
para producir las piezas de menor valor añadido. Dedicada a la industria aeronáutica y a la fabricación de
cajeros automáticos y máquinas de casino, tiene 200 trabajadores y factura 46 millones al año. En el País
Vasco es considerada una «empresa modelo» dentro del sector de «calderería fina» al que pertenece, indica
Solana. Su proyecto en Rumanía cuenta con 50 empleados.


Industrias Gol, filial del grupo eibarrés Alfa que tiene 850 empleados y factura 100 millones al año, se ha
implantado también en el norte de Rumanía y ha sido 'obligada' a ello por sus propios clientes europeos, que
buscan suministros más baratos. Se dedica a la mecanización de piezas para el sector de la automoción.
Por último, Satuerca, ubicada en Abadiano, ha iniciado este mes la fabricación en Rumanía, por imposición de
su cliente, Renault. Su planta de Sibiu se dedica a la estampación y mecanización de piezas.

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