AIC apuesta por convertir a las empresas de automoción vascas en líderes mundiales

  • 28 de Abril de 2008

Su 'centro de inteligencia' entrará en funcionamiento a finales de 2008
La industria auxiliar del automóvil factura cerca del 17% del PIB del
País Vasco


SAN SEBASTIÁN. DV. La apuesta es ambiciosa, hacer que las
empresas de automoción vascas se conviertan en líderes mundiales
de sus respectivos sectores. Este es el objetivo declarado del
Automotive Intelligence Center (AIC), un novedoso concepto que
acoge bajo un mismo techo características de los parques
empresariales, los centros tecnológicos, los campus universitarios,
las unidades de I+D empresariales y las factorías.


El centro, cuya primera fase se pondrá en funcionamiento a finales
de 2008, surgió como una iniciativa de la propia industria y ha
contado desde el primer momento con apoyo institucional.


La Diputación Foral de Vizcaya destinó 42 millones de su
presupuesto a su primera fase, que consta de un edificio central y
dos unidades de desarrollo de productos, ubicadas en Amorebieta, y
cinco unidades adicionales de desarrollo situadas en Ermua.


Vocación internacional


El centro tiene interés estratégico para la industria vasca. La industria auxiliar de la automoción aumentó en
2007 su facturación un 15% sobre el ejercicio anterior, hasta alcanzar los 11.020 millones de euros,
aproximadamente el 17% del producto interior bruto de la Comunidad Autónoma.


El sector, que agrupa actualmente a 300 empresas, cuenta con más de 500 unidades productivas, que dan
trabajo a 76.000 personas en el mundo, de las que 40.970 se encuentran en Euskadi.

Aproximadamente la
quinta parte de estas unidades productivas, 110, están situadas fuera de España para poder competir en un
sector en el que la globalización del mercado y la rápida respuesta a las demandas de los constructores de
automóviles son condición imprescindible para la supervivencia de las empresas.


Puesto que los grandes fabricantes tienen sus factorías repartidas por todo el mundo, es lógico que el destino
principal de estos productos sea la exportación. Los fabricantes agrupados en el clúster de la automoción
(Acicae) realizan el 72,1% de sus ventas en el exterior. La Unión Europea absorbe el 74% de sus
exportaciones, mientras el 26% restante va fuera de Europa.


Estas cifras avalan por sí mismas la proyección que pretende alcanzar el Automotive Intelligence Center. Inés
Anitua, directora general de Acicae y del AIC, confirma que «éste no es un proyecto con vocación local, sino
que nace con vocación europea. No nos hemos basado en ningún modelo existente, sino que lo hemos creado
nosotros en base a las necesidades de nuestra industria, que es globalizada».


Que la propuesta de AIC cuenta con el aval de la industria, es evidente; en la primera fase del proyecto no
cabe ya ni un alfiler. Para la segunda fase, que supondrá una ampliación de los edificos de Amorebieta, aún
queda espacio disponible, pero se prevé llenarlo en poco tiempo.


Hasta el momento, han sido las multinacionales, incluidas las vascas, quienes más se han implicado en la
materialización del centro. CIE Automotive, ZF Lemförder TVA, Pierburg, Amaya Telleria, Microdeco, Tenneco
Automotive, Fersint, Bionor Transformación, P4Q, Gestamp, Grupo Cromoduro y Lea Artibai trasladarán sus
unidades de I+D al centro o montarán unidades de desarrollo, pero sobre la mesa hay, al menos, otras cinco
solicitudes.


Inés Anitua aclara que el AIC no es un proyecto cerrado, sino que, como la propia industria de la automoción,
está vivo y abierto a nuevas ampliaciones en función de la demanda. «No tenemos que olvidarnos de las
pequeñas empresas, que hacen que en un territorio pequeño en tamaño, en un radio de apenas 100 kilómetros,
estén presentes todos los procesos productivos relacionados con el automóvil, todas las funciones del vehículo
y todos los productos. Esa es la riqueza que queremos explotar y a la que tenemos que ofrecer más valor»,
explica.


Un sector potente y equilibrado que reune a 28 grupos industriales vascos (algunos ya multinacionales, como
CIE Automotive, Fagor Ederlan, Gestamp o Amaya Telleria), a más de 30 multinacionales extranjeras y a
decenas de empresas familiares, cooperativas y sociedades laborales hasta superar las 300 empresas.


Unión de esfuerzos


Pero, ¿de qué manera pueden colaborar entre sí empresas que pueden ser competidoras? ¿Cómo se puede
generar valor para el conjunto de la industria si no participan todas las empresas?
La respuesta está en el modelo elegido. Los 16.000 metros cuadrados del edificio central de AIC servirán para
albergar las unidades de I+D de las empresas. Hasta el momento nueve compañías han decidido trasladar sus
unidades de innovación desde sus fábricas a AIC. Estas unidades, aunque estarán alojadas bajo un mismo
AIC apuesta por convertir a las empresas de automoción vascas en líderes mundiales.

unidades de innovación desde sus fábricas a AIC. Estas unidades, aunque estarán alojadas bajo un mismo
techo, serán estancas para garantizar la confidencialidad de sus trabajos.


Pero existirán también laboratorios comunes que servirán a estas unidades empresariales y que darán servicio
al resto de las empresas que lo soliciten.


Contará también con aulas que ofrecerán formación específica sobre los proyectos a realizar.


Porque una de las características novedosas de AIC es que funcionará por proyectos, algo habitual en la
industria del automóvil, de manera que bajo su techo se irán fraguando alianzas en función de las necesidades
de desarrollo de productos de los fabricantes.


«Los servicios de AIC estarán al servicio de toda la industria. Las empresas más pequeñas tienen que ver el
recorrido de los proyectos, los beneficios de pasar de la ingeniería a la I+D. Lo que queremos es que las
empresas vascas se conviertan, dentro de sus sectores, en las mejores en algo. Tienen que ser líderes a nivel
mundial en sus propias competencias», explica la directora de AIC.


«Lo que permite este centro es que, de forma ordenada y proactiva, basándose en proyectos comunes, los
proveedores se relacionen con los fabricantes, con la universidad y con la oferta tecnológica. La fuerza
generada por el colectivo tiene que hacer que las empresas suban de nivel, generen valor, y den un paso
adelante que les permita estar más cerca del cliente final», añade Inés Anitua.


En última instancia, se trata de no quedar a remolque de los proyectos en los que se embarque la industria
automovilística. Si los cerebros sólo están en Munich, Tokio o Chicago, a la industria auxiliar no le quedaría
más papel que adaptarse a las exigencias de los fabricantes. Pero si toma la iniciativa de la innovación, AIC
puede convertirse en un imán que atraiga a los investigadores más cualificados y sean las multinacionales de la
automoción las interesadas en instalarse aquí.


«Éste es un mercado globalizado y nosotros ya estamos vendiendo allí donde están nuestros clientes. Por eso
es tan importante tener aquí la cabeza, y no sólo las plantas de producción», explica la directora de Acicae.


Interés internacional


De momento, el Automotive Intelligence Center ya ha empezado a despertar interés en Europa. Este mismo
mes, Inés Anitua presentó en Munich, ante 150 profesionales del sector de la automoción europea, el modelo
de innovación y cooperación que propone AIC.


Por las obras ya han pasado también directivos de varias multinacionales automovilísticas que, en ocasiones,
han manifestado su sorpresa por la alta concentración industrial vasca, influidos quizá por la imagen de verdes
prados y caseríos que vende nuestra publicidad institucional.


Cuando a finales de este año ponga sus instalaciones en marcha, en el 'centro de inteligencia' trabajarán
alrededor de 250 profesionales altamente cualificados. La mayoría procederán de las empresas que trasladen
aquí sus propias unidades de innovación. Pero si todo va bien, AIC se convertirá en un polo de atracción para
empresas e investigadores con el deseo manifestado por su directora de «enraizar aún más la industria de la
automoción en Euskadi, pero no sólo el corazón, sino también la cabeza».

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